TOMISMO

 


LA APERTURA TOMISTA A LA REALIDAD



EL TOMISMO NO ES EXCLUYENTE

   La aproximación de Wojtyla a la fenomenología a través del método de Max Scheler tiene relación con un tema fundamental de la «filosofía del ser» que los fenomenólogos no logran o, simplemente, no quieren entender.

   Se trata de su «apertura» a las perspectivas filosóficas modernas que se le oponen, en busca de la presencia en ellas de los aspectos objetivos y realmente verdaderos que contienen, lo que no sólo es un signo de objetividad sino un propósito específico de la «naturaleza» de la filosofía del ser.

   Así la definió Aristóteles en relación con todo el pensamiento griego, así también Santo Tomás respecto de todo el pensamiento medieval e, igualmente, por ejemplo, Maritain, Gilson y Wojtyla en el contexto post-cartesiano actual. El Tomismo o filosofía del ser, por naturaleza, supone el conocimiento a fondo de las filosofías adversas bajo la convicción de que contienen aspectos verdaderos.

   En cambio, cuando se mira al tomismo desde la perspectiva de las filosofías modernas, el primer factor que salta a la vista es su «desconocimiento» generalizado de la filosofía tomista, que las lleva a aceptar, implícita o explícitamente y sin el menor espíritu crítico, algunas de las objeciones típicas más vulgares y baratas que se esgrimen para desacreditarla.

   Así, paradójicamente, lo primero que suponen los críticos actuales del tomismo es su "desconocimiento" de las filosofías modernas, atribuyéndole su propio hábito de razonar sin considerar la realidad histórica del pensamiento filosófico, conforme a su ley cartesiana: "pienso, luego existo".


«OJOS PARA VER Y OIDOS PARA OIR»

   La «filosofía del ser» supone la «primacía de la metafísica» que, en la perspectiva de los fundadores del tomismo de Lublin, «fue el común denominador inconmovible de nuestras convicciones filosóficas».

   "Sin una correcta metafísica, no es posible fundar una antropología correcta. Sin la antropología, la ética es imposible, porque es un ser humano el que toma decisiones morales, buenas o malas. Una falsa antropología conduce al totalitarismo, como lo muestra claramente la historia reciente. En esta área, más que en ninguna otra, se puede ver que la filosofía no es un juego inofensivo de palabras, sino que tiene graves consecuencias para la vida humana y para la política.

   "Las intuiciones metafísicas fundamentales nos son dadas por Tomás de Aquino, y la escuela Lublin siempre ha sido considerada notablemente tomista.  "¿Qué nos da Santo Tomás?

"Él 'no' nos da, ni podemos esperar que nos dé – escribe Swiezawski en 'Releyendo a Santo Tomás' –, una fórmula predefinida de la manera de vivir y de actuar. No. No se trata de eso. Él nos enseña la «contemplación filosófica», y esto tiene una influencia formativa en la configuración de la totalidad de nuestra cultura. Este tipo de formación nos dará finalmente lo que tanto necesitamos: «ojos para ver y oídos para oír»."

   "¿Y qué veremos? Veremos la «realidad», la pensaremos, y no permaneceremos más o menos encerrados en nuestro propio mundo.

   "Si la «existencia» está en el centro de atención, no es posible vagar fuera de la realidad. Entonces tampoco es posible ningún tipo de «a priori», en los que «lo que se ve» aparece como si fuese una esencia y no un ser. Además, si se parte del ser real, entonces este tipo de filosofía está abierto a todo tipo de realidad y todo tipo de verdad objetiva."

Ivan Zelic


UN EJEMPLO DE APERTURA TOMISTA

   ¿Cuál puede haber sido la motivación que indujo a Wojtyla a elegir al fenomenólogo Max Scheler como tema de su tesis de habilitación? ¿No implicaba eso una cierta contradicción con sus conviciones tomistas?

   He aquí como se había referido a Scheler, varios años antes que Wojtyla ingresase siquiera al seminario, Jacques Maritain, filósofo católico reconocido como de la mayor jerarquía tomista.

   "Max Scheler, con perspicacia singular, aplicó el método fenomenológico al contenido espiritual y moral de la existencia humana y, de ese modo, reabrió, en la filosofía misma, fuentes religiosas. El antiguo análisis, con sus procedimientos de artificial disociación conceptual, daba lugar a un análisis en profundidad, que iba en la psicología más lejos que la psicología, y dirigía la mirada y sacaba a luz la integridad que se da en la intuición.

   "Por esa vía, Scheler ha sabido descubrir a la mirada del filósofo "lo eterno en el hombre", y las implicaciones concretas de los dones superhumanos en la substancia de la vida humana. Las virtudes cristianas, la humildad y la caridad, se encontraban rehabilitadas, no desde un punto de vista dogmático o teológico, sino desde el punto de vista de un conocimiento en cierto modo laico de lo concreto. Y al mismo tiempo, en una perspectiva mucho más humanista, estaba también restituido el sentido de la persona, que es un universo por sí misma."

   ¿Podríamos concluir aquí que Maritain ha caído, sin darse cuenta, en las redes de la fenomenología?

   ¿No será más bien que su filosofía no lo ciega ante una «realidad» presentada desde un punto de vista diferente al suyo?


LA APERTURA DE WOJTYLA RESPECTO DE SCHELER

   Wojtyla decidió que su tesis sería de orden teológico bajo el título 'Evaluación de la posibilidad de construir la Etica Cristiana sobre el sistema de Max Scheler'.

   He aquí las conclusiones a que llegó en ese trabajo.

   "Tesis I. El sistema ético de Max Scheler resulta fundamentalmente «inadecuado» para la formulación científica de la ética cristiana, a causa de sus premisas fenomenológicas y emocionalistas. Más en concreto: «no sirve» para su comprensión teológica, que resulta indispensable, puesto que se trata de «fuentes reveladas» que establecen un objeto de fe sobrenatural.

   "Tesis II. Aunque el sistema ético creado por Scheler no se adecue fundamentalmente para interpretar la ética cristiana, sin embargo, puede servirnos como «auxiliar» para un estudio científico sobre la ética cristiana. Concretamente, nos facilita el análisis de los «hechos éticos» en el plano fenomenológico y experimental."

   Como se puede apreciar, si bien el rechazo de Wojtyla de la visión de Scheler es absoluto en cuanto a su fundamento «teológico», desde un punto de vista «práctico», constituye una aceptación muy útil, en cuanto facilita el conocimiento de la «subjetividad humana» que, como parte de la «objetividad humana», se encuentra en cada ser humano real y concretamente existente.


EL PAPA TOMISTA

   Recién cumplido el primer año de su largo pontificado, Juan Pablo II tuvo la oportunidad de presentar su visión tomista, establecida a lo largo de su vida sacerdotal, con motivo del primer centenario de la encíclica Æterni Patris, de León XIII — considerada como la fuente del «renacimiento tomista» vigente hasta nuestros días —, en su famoso 'Discurso Angelicum' de 1979.

   En él expuso con absoluta precisión y claridad la tesis tomista del «actus essendi» o 'acto de existir', que define la escuela tomista conocida como Tomismo existencial. He aquí sus palabras.

   "¿Acaso se deberá temer que la adopción de la filosofía de Santo Tomás haya de comprometer la justa pluralidad de las culturas y el progreso del pensamiento humano?

   "Semejante temor sería manifiestamente vano, porque la "filosofía perenne", en virtud del principio «metodológico» según el cual toda la riqueza de contenido de la «realidad» encuentra su fuente en el «actus essendi"», tiene, por así decirlo, anticipadamente el derecho a todo lo que es verdadero en relación con la realidad.

   "Recíprocamente, toda comprensión de la realidad — que refleje efectivamente esta realidad — tiene pleno derecho de ciudadanía en la «filosofía del ser», independientemente de quien tiene el mérito de haber permitido este progreso en la comprensión, e independientemente de la escuela filosófica, a la que pertenece.

   "Las otras corrientes filosóficas, por tanto, si se las mira desde este punto de vista, pueden, es más, deben ser consideradas como aliadas naturales de la filosofía de Santo Tomás, y como socios dignos de atención y de respeto en el diálogo que se desarrolla en presencia de la realidad y en nombre de una verdad no incompleta sobre ella.

   "Por lo tanto, estimo vivamente el ordenamiento de los estudios de la Facultad de Filosofía de esta Universidad, en el cual, además de los cursos teóricos sobre Aristóteles y Santo Tomás, figuran cursos de ciencia y filosofía, antropología filosófica, física y filosofía, historia de la filosofía moderna y el movimiento fenomenológico, en conformidad con la reciente Constitución Apostólica Sapientia christiana."